Anclar y desanclar, afirmarse y elevarse. Ve hacia la energía, entrégate a tu SER, a tu maestro interno, al que tiene el poder de elevar el ancla hasta los reyes de la belleza.


Él tiene el poder de sacarte de lo más profundo  y enraizado que te encuentres. Él permite mostrarte la belleza que yace debajo de tu mar de emociones y la que se encuentran más allá de lo que conocen tus sentidos.


Hay muchas pruebas, muchas distracciones, lo que tienes que hacer es abrir tu corazón y fluir como lo hacen las olas en el mar, sin cuestionar hacia donde van o cuando tienen que romper. Solamente son la fuente y sienten que son eso mismo, sin plantearse nada, ni su origen ni su fin.

Meditación activa 16