Somos luz, somos seres latentes y llenos de vida, transitando esta realidad en un mundo lleno de emociones bajas y de distracciones.

Nuestra atención tiene que estar en el aquí y ahora, disfrutando y fluyendo con cada acto que hacemos o acontecimiento que nos sucede. Es nuestra responsabilidad transitar en aguas puras y cristalinas en emociones elevadas para no ser presas de los depredadores cósmicos.

Nos tenemos de encargar de brillar, de hacer cada vez mas intensa la luz de nuestro interior para poder ver mas allá de los eventos para poder ser faro de luz para nuestro entorno.

No existe nadie tan importante como tú, estas aquí para solo poder conectar con tu humano luz para poder ser uno con la luz y cuando uno es uno con ella, ya no hay emociones negativas, no hay angustias, solo hay paz y amor, de esta manera dejamos de ser presas de nuestros arrebatos y por ende comida emocional de los depredadores energéticos.