Leon de menea - hercules - arte

La mitología del trabajo

En esta prueba, Hércules debe enfrentar al Gran León de Menea, una gran bestia que producía terror en la gente azotando constantemente a la población. Cuando Hércules al fin se enfrenta a este enorme animal en los matorrales, no duda y lanza todas su flechas directamente a su cabeza, pero su fuerte piel dura no le producen el menor daño, entonces sin temor alguno se lanza sobre el león para subyugarlo, este sorprendido huye hacia su cueva.

La cueva tenia dos entradas, Hércules se da cuenta y decide tapar una de ellas para de esta manera atraparlo con sus propias manos, en una pelea intensa domina a la bestia y vence, volviendo con su maestro con la piel del León puesta sobre su cuerpo para dejárselas a sus pies.

Interpretación

Hércules en esta prueba, tiene que ir a buscar al León, que simbólicamente representa la personalidad, una personalidad que tiene toda su fuerza basada en el egocentrismo, los deseos y el instinto auto-protector, la personalidad es la que siempre pone en jaquee la paz interior y por consiguiente la paz en la humanidad. El Leon tiene que ser dominado (no matado) por el alma (el héroe)y la única manera de lograrlo es tapar una de las entradas al interior de la cueva (nuestro corazón), es cerrar la puerta del templo externo, para poder de esta manera dominar a la personalidad.

Hércules vuelve con el maestro con el León en su espalda y lo pone a sus pies, demostrando que la personalidad se puso a la orden del alma y esta esperando al maestro para que le encomiende la misión que tiene que hacer en esta reencarnación.

La entrada a la cueva se puede encontrar si superamos el humo de la ilusión y de las emociones que todo lo nublan y lo ocultan, solamente fijarnos en la luz de la vela (el maestro) seremos capaces de encontrar al León, capaces de ponerlo a disposición del alma, pero no hay que olvidar que para entrar a toda cueva tenemos que tener la llama prendida, la llama de nuestra búsqueda de la verdad una, para poder encontrar a ese animal que tan grande se hizo y que solamente se lo puede dominar con el poder de nuestras manos y con la luz de nuestra llama interna por querer superarnos y encontramos de esta manera con el maestro interno.

No hay mayor maestro que el que mora en nuestro corazones, todo ser de luz, todo maestro, todo gurú que hay en esta vida solamente son los espejos que nos permiten despertar al maestro que todos llevamos adentro. alinearnos y sintonizar con esa energía nos permiten mantener la luz de la llama encendida, depende de nosotros si seguimos observando el humo que genera la vela o contemplamos la llama eterna de la vida.